Cómo escribir mejores correos con IA (y seguir sonando como tú)
El correo es uno de los sitios donde más tiempo puedes ahorrar con IA. Y también donde un texto genérico y robótico hace más daño, porque quien lo lee lo nota. El objetivo no es que el asistente escriba por ti, sino que haga el trabajo pesado mientras tú conservas tu voz.
Empieza con tus propias notas
En vez de pedir un correo desde cero, pega unas frases con lo que quieres decir. Así el asistente ordena tus ideas en lugar de inventarse las suyas.
Prompt: «Estas son mis notas para un correo a un cliente cuyo pedido se ha retrasado: [notas]. Escribe un correo breve, honesto y educado. No te disculpes en exceso ni prometas nada que no esté en mis notas.»
Dale una muestra de tu estilo
Pega dos o tres correos que hayas escrito y di: «Imita este estilo: longitud de las frases, nivel de formalidad y cómo empiezo y termino». Solo con esto se elimina buena parte del efecto robótico.
Pon límites claros
- Longitud máxima («menos de 120 palabras»).
- La única acción que quieres que haga quien lo lea.
- Palabras o frases que no te gustan («no uses «espero que este correo te encuentre bien»»).
Úsalo también para editar
La IA es muy buena puliendo lo que ya has escrito. Prueba con: «Acorta esto un tercio sin perder ningún dato», «Hazlo más cercano pero profesional» o «Señala qué partes de este correo podrían malinterpretarse».
Léelo siempre antes de enviarlo
Comprueba nombres, fechas, importes y promesas. Un asistente puede añadir un detalle que tú nunca mencionaste. El remitente eres tú, así que respondes de cada línea.
Qué no enviar a un asistente
Evita pegar datos personales privados, contraseñas o información confidencial de tu empresa. En caso de duda, sustituye nombres y cifras por marcadores y complétalos tú al final.